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viernes, 3 de febrero de 2012

DISEÑO DE LA ENSEÑANZA CENTRADA EN EL ALUMNO



EL DISEÑO DE LA ENSEÑANZA CENTRADA EN EL ALUMNO:




  1. IDENTIFICAR LOS FACTORES CONTEXTUALES
  2. IDENTIFICAR LAS METAS
  3. FORMULAR LOS PROCESOS DE EVALUACIÓN
  4. SELECCIONAR LAS ACTIVIDADES DE ENSEÑANZA-APRENDIZAJE MÁS EFECTIVAS
  5. ASEGURARSE DE QUE TODOS LOS COMPONENTES ESTÁN INTEGRADOS
  6. CREAR UNA TEMÁTICA PARA EL CURSO
  7. SELECCIONAR LAS ESTRATEGIAS DE ENSEÑANZA
  8. INTEGRAR LA ESTRUCTURA DEL CURSO Y LAS ESTRATEGIAS PARA CREAR UN ESQUEMA CONJUNTO DE ACTIVIDADES DE APRENDIZAJE
  9. ESTABLECER LOS CRITERIOS DE EVALUACIÓN
  10. ANTICIPAR POSIBLES ERRORES
  11. REDACTAR EL PROGRAMA DE LA ASIGNATURA
  12. PLANTEAR LA EVALUACIÓN DEL CURSO Y DE LA ENSEÑANZA

Son los pasos que Fink establece en un proceso de diseño integrado. No es ninguna novedad destacar la relevancia del diseño de entornos de aprendizaje en lo que se refiere a la programación de objetivos, contenidos, actividades y criterios de evaluación. 

Varios de los pasos en mi opinión, no son específicos de un diseño de la enseñanza centrada en el alumno, los cuales no ayudan a fomentar una enseñanza centrada en el alumno, como son: crear una temática para el curso, seleccionar las estrategias de enseñanza, anticipar posibles errores y redactar el programa de la asignatura. 
En mi opinión, son pasos que no deberían ser establecidos de ante mano sino que deberían irse planeando según la marcha del curso, la clase, y el alumno en su unidad. 

Un diseño integrado consiste en primer lugar, en recabar información del contexto donde será puesto en práctica: rasgos propios del aula, número de alumnos, cursos, horas, expectativas de la escuela sobre el curso, etc. Una vez recogida esta información y en función de ella se establecen las metas y los contenidos estrechamente relacionados entre sí. Y por último se recogerá la información sobre el proceso de aprendizaje de los alumnos y el modo de enseñanza.

El rol como profesor y aprendiz en el aula exige un proceso de autorregulación de la enseñanza. Podemos decir que aprendemos a enseñar para enseñar a aprender y que ello lleva consigo asumir los procesos de autorregulación para ejercer de modelo para nuestros alumnos y llevar a cabo una enseñanza adecuada a nuestro contexto. 

Podemos concluir que el proceso de diseñar la enseñanza y la misma acción de enseñar es un proceso de autorregulación en cuanto que supone seguir sus mismas fases: programar, ejecutar lo planeado en el aula y revisar lo realizado para comprobar su grado de adecuación. 

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